RECUERDOS DE TOULOUSE

En la bruma de mis ensueños adolescentes, e inspirada por mi temprana devoción hacia Carlos Gardel, la imagen de Toulouse emergía como una de esas tierras legendarias, que las fotos en libros y revistas acercaban al mismo tiempo que la ponían (como casi todos los libros entonces a mi alcance) en el terreno de la ficción.

El tiempo y esos secretos hilos mágicos que tejen destinos nos fueron acercando. Y en 2006 llegué a la Ville Rose para ofrecer “Orillas de Utopía”, una charla debate sobre mis asuntos de siempre: la Boca y su historia cultural, como modelo universal de construcción de identidades sobre la base de procesos migratorios.

Los mismos asuntos, de la mano de queridos amigos franceses, me iban a llevar otras veces a Toulouse. En 2013, el Cielo me visitó cuando en el marco del Festival Internacional Tangopostale, inauguré en el Espace Saint Cyprien mi exposición de pinturas de la serie Portegnomos. No podría describir los sentidos y emociones de esa experiencia que unía a los Portegnomos, esos personajes que alguna vez inventé entretejidos en tangos, con la tierra natal de Carlos Gardel… Broche de oro de la mágica inauguración de esa muestra, fue el obsequio (uno de los mas bellos jamás recibidos) que me hicieran los organizadores del Festival: pasar una noche en la casa que cobijara los primeros años del Zorzal Criollo…

En 2017 me tocó volver. Esta vez, para ofrecer una serie de visitas guiadas a la exposición organizada por el Museo Benito Quinquela Martín, con fotografías de Aldo Sessa, Eduardo Grossman y del archivo del Museo.

En estos días de julio, mientras se está desarrollando una nueva y muy especial edición de Tangopostale, mi alma vuela hacia allá con las alas de bellísimos recuerdos. Por siempre estarán conmigo las luces, reflejos y aromas de atardeceres y noches junto al Garonne, el eco de mis pasos en la casa de Gardel a la medianoche, las reliquias medievales de Saint Etienne y Saint Sernin, la espléndida plaza del Capitolio, la voz que en el Metro anuncia las estaciones en francés y en occitano, las milongas en “Tangueando” y en las plazas, los aviones e historias de Aeroscopia… y sobre todo, la calidez y hospitalidad de tantos amigos que nunca me dejaron sentir lejos, que siempre sé cercanos, y que alumbran la certeza de futuros encuentros…

Toulouse, 2013

Toulouse, 2017